Una empresa, independientemente de su tamaño terminan impactando en el
flujo de efectivo, unas como ingresos, otras como egresos, divididos en
costos y gastos, el flujo de efectivo permite mantener las operaciones
de la empresa por lo que es de vital importancia contar con proyecciones
adecuadas del mismo.
- Para controlar el flujo de efectivo, requerimos controlar las operaciones y para hacer esto requerimos estandarizarlas.
Estandarizar significa realizar una determinada operación siempre de
la misma manera y en el mismo tiempo, bajo unas pautas establecidas, de
modo que se obtiene resultados repetitivos.
El objetivo de la estandarización es la reducción de las variaciones en un proceso y el control de este. De esta forma por medio de la estandarización del proceso podemos definir correctamente la estructura básica del costo:
- Materias Primas y materiales.
- Mano de Obra Directa.
- Gastos Indirectos de Fabricación.
Para estandarizar requerimos mapear el proceso, esto es, definir paso
a paso lo que se hace desde materia prima hasta producto terminado.
Podemos, por medio del mapeo, identificar para cada caso sus materiales y
consumo, la mano de obra asignada y el tiempo requerido de la misma,
así tenemos ya dos de los elementos del costo identificados, llamados en
su conjunto “costo primo”.
Podemos también en muchos casos identificar directamente el uso de
maquinaria y equipo, y el espacio en planta, de forma tal que podemos
tener una mejor asignación de gastos indirectos de fabricación en lugar
de solo prorratearlos.
La estandarización además de ser uno de los elementos base para el control del flujo de efectivo tiene algunos beneficios como:
- Asegura la calidad de los productos
- Provee al operario la oportunidad de definir y mejorar su trabajo
- Controla la variabilidad
- Asegura compartir las mejoras en otras áreas.
- Genera un entorno de competitividad
Como mencionamos anteriormente para controlar las operaciones
requerimos estandarizarlas así que podemos definir la estandarización
como la función administrativa de control mediante la medición y
corrección del desempeño a fin de garantizar el cumplimiento de los
objetivos de la organización y de los planes ideados para alcanzarlos.
Es una función que todo administrador, desde el presidente o director
hasta los supervisores de una compañía debe tener clara y alineada a la
“planeación estratégica”. El proceso básico de control de operaciones
implica tres pasos de suma importancia:
- Establecimiento de metas.
- Medidas de desempeño con base a esas metas.
- Corrección de las variaciones de metas y planes.
El establecimiento de metas parte de la planeación estratégica, de la
definición de objetivos estratégicos y es entonces cuando se pueden
hacer las proyecciones comerciales para de ahí construir el presupuesto
maestro que tiene dos grandes vertientes: Presupuestos financieros y
presupuestos operacionales, de los presupuestos financieros se
consideran el Balance, estado de resultados y flujo de efectivo
proyectados, de los presupuestos operacionales podemos considerar el
presupuesto de ventas y la conformación del costo de producción para
esas ventas como mano de obra, materia prima y materiales y gastos
indirectos de fabricación.
Teniendo los objetivos estratégicos entonces se generan las
proyecciones comerciales o FORECAST, este deber ser acordado y avalado
por al menos cuatro ejes dentro de la empresa, el área comercial que es
quien lo detona, el área de suministros o compras para saber si se
pueden adquirir los insumos necesarios y en los tiempos adecuados para
cubrir la proyección comercial, el área de manufactura o servicios para
saber si cuenta con la capacidad instalada suficiente para cubrir la
mezcla proyecta comercialmente y el área financiera para generar los
presupuestos y determinar la capacidad financiera de la empresa para
cubrir los compromisos que se visualizan en el plan comercial.
Cuando tenemos las proyecciones comerciales y la estructura de costos
es entonces cuando podemos generar los diferentes presupuestos, tanto
operativos como financieros, se cuenta con un plan comercial, un plan de
producción, un plan de suministros y un plan de recursos humanos, es
entonces cuando contamos con los elementos para generar el ambiente de
control y poder establecer los indicadores clave de desempeño
operacional y financiero.
Es muy importante tener en cuenta que para medir el desempeño de la empresa requerimos las metas establecidas o líneas de base.
La liquidez es el combustible de la empresa: sin
ella, no funciona nada y todo colapsa, la elaboración del estado de
flujo de efectivo con su estructura completa es un tema elemental y
estratégico para el crecimiento de las empresas.
Administrar adecuadamente el flujo de efectivo en tiempos de crisis
como hoy día puede ser la diferencia entre cerrar, sobrevivir o crecer.
Partiendo de las proyecciones comerciales o pronósticos (siempre en
unidades) se generan los presupuestos multiplicando las unidades a
producir u otorgar servicio por su respectiva estructura de precios y
costos, generando con ellos los presupuestos (ahora si en dinero)
operativos y con ellos los presupuestos financieros.
El flujo de efectivo proyectado se verá impactado por los
presupuestos operativos de ventas para ingresos, y materia prima, mano
de obra y gastos indirectos de fabricación para el costo de producción
que luego se convierte en el costo de lo vendido, se proyectan las
asignaciones de gastos fijos y variables, contando así con un flujo de
efectivo proyectado que permite tener las líneas bases operativas
financieras para el control de la empresa.
Al tener la proyección del flujo de efectivo basado en sus
presupuestos operacionales podemos medir el impacto que tendrán nuestras
decisiones al tratar de controlar el desempeño de nuestra organización.
FUENTE:
https://contadormx.com